aprueba PISA

LOS QUE AHORRARÍAN VOLUNTARIAMENTE Y LOS QUE NO (FOTO REFERENCIAL)

Las pensiones, de nuevo.

Publicado: 2014-05-28

Las pensiones son un tema interesante que este blog ya ha tocado cuando se discutía Pensión65 (aquí, aquí y aquí), cuando se introdujo la reforma con los dos tipos de comisión (si no te enteraste, ya es un poco tarde), y en agosto del año pasado cuando tomaste la calle para que no te hicieran descuentos en tus recibos por honorarios.

La discusión bien puede dividirse en dos. En primer lugar están las personas que critican el propio sistema de aportes (en adelante, sistema previsional): “el Estado debería dejarme hacer con mi dinero lo que quiero” (ya no hagan chistes con Tilsa. Ya no da risa.). Y en segundo lugar quienes, aceptando la necesidad de un sistema previsional, creen que ya es suficiente con lo que les descuentan por ingreso de quinta, como para que ahora quieran descontarle por sus recibos por honorario (cuarta categoría).

Un útero libertario

Qué subtítulo tan improbable. Pero sí, hoy Marco Sifuentes ha escrito una columna en la que advierte que desde agosto se activa, aunque esta vez de manera progresiva, el descuento previsional a los independientes. Y cito: “Lo peor es que el discurso paternalista para justificar esto es que todos somos unos idiotas que no sabemos guardar pan para mayo”.

No conozco país en el mundo que no tenga un sistema previsional. Es decir, en ningún lugar del mundo el Estado deja en total libertad a sus ciudadanos para que ahorren para su vejez. Y está bien que así sea. En Estados Unidos, tu pensión depende de tu salario en los últimos cinco años, en Europa los países tienen también un sistema de pensiones públicas (que incluso permite que te jubiles habiendo trabajado en distintos países de la Unión Europea). En Latinoamérica, los sistemas de reparto públicos fracasaron de tal forma que fue necesario crear un sistema de cuentas individuales administradas por empresas privadas (sí, las AFPs). Incluso en Andorra, que es —económicamente— el lugar más surrealista que conozco (un Principado en los Pirineos cuyos jefes de Estado son un Obispo español y el presidente de Francia, donde no se cobran impuestos), te obligan a destinar 5% de tu sueldo a “comprar puntos” de la seguridad social. Es decir, los peruanos no estamos locos.

Es cierto que muchos pertenecen a un primer grupo de ciudadanos que serían lo suficientemente responsables como para ahorrar. Pero un segundo grupo no lo será. Obviamente, luego el Estado será quien tenga que ir al rescate de este segundo grupo. Pero claro, si saben que los van rescatar, ¿qué incentivos tendría siquiera el primer grupo para ahorrar? Ninguno. Es lo que los economistas llamamos el problema del “riesgo moral”. En el mediano y largo plazo, nadie ahorrará.

Sí, pero las AFPs son malas. Están perdiendo nuestro dinero y encima esperan que vivamos 110 años”. Defender la existencia de un sistema de pensiones no es defender a las AFPs. Efectivamente, si pusieras tu dinero en una cuenta a plazo fijo, ahora mismo ganarías más (claro que si todos lo hicieran, los bancos no podrían ofrecer esa tasa). Pero las AFPs han probado que en el largo plazo otorgan una rentabilidad aceptable —aunque ahora están en pérdidas— y son inversionistas institucionales en grandes obras de infraestructura en todo el país. ¿Hay que ajustar la esperanza de vida para recibir nuestro dinero mientras estamos vivos?. Por supuesto, y que las AFPs asuman el riesgo de mantener a los pocos y contados casos de personas que vivan hasta los 110 años. Pero tener un sistema de ahorro forzado sigue siendo la mejor idea.

El segundo argumento

Superada esta primera crítica, aun queda la segunda: ¿por qué, si ya me descuentan por ingreso de quinta, ahora también me descontarán por cuarta? ¿No es injusto? Pues es arbitrario, y esa ya la respondí aquí.

ACTUALIZACIÓN 29/05/2014

Ayer discutía con Jose Alejandro Godoy (que también ha escrito aquí) por tuiter sobre la medida de hacer que quienes ya aportan por quinta, tengan también que aportar por sus freelos (que antes llamábamos cachuelos).

Y pensé en una propuesta que, aunque podría complicar un poco el sistema, bien podría dejar a todos los interesados felices. Veamos, al Estado le preocupa que exista un grupo de personas que trabaja únicamente con recibos por honorarios (es decir, los independientes) y que NO están ahorrando para su vejez. Por ello, ha vuelto obligatorio el ahorro forzado en los recibos por honorarios.

Pero existe un grupo de personas que ya está ahorrando en sus trabajos fijos y que no desea ahorrar por sus cachuelos. Un mecanismo interesante sería que, aunque los descuentos procedan (porque aceptémoslo, es muy complicado para quien te emite el recibo discriminar quién ya tiene un trabajo fijo y quien no), al final de cada año, tu AFP verifique si has realizado aportes constantes todos los meses como resultado de tus ingresos de quinta y, si es éste el caso, te reintegre los descuentos en exceso (pagados con cierto interés). Así, al menos, solo tendrías que esperar a fin de año para ver tu plata y no hasta que te jubiles.


Escrito por

bensolis

Economista. Trato de no olvidar que tengo un blog.


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