Sí, detesto un poco el fútbol. Y espero el momento en que todos recapacitemos y, abriendo mi Perú.22, lea la siguiente noticia:
29 FEBRERO. Lima, Perú. El día de ayer, el presidente del Perú, Perico de los Palotes Cagós, firmó el Decreto de Urgencia N° 029-2112, prohibiendo las arengas, venta de artículos, apología y práctica o expectación de fútbol, fulbito, fúbol, mete-gol-tapa y derivados.
En vista de los paupérrimos resultados obtenidos en el último siglo, el Gobierno ha decidido unilateralmente orientar el tiempo y ánimo de sus ciudadanos hacia cosas realmente productivas.
El mencionado Decreto Supremo reorienta también la capacidad instalada hacia otros fines. Así, todo estadio o losa deportiva será utilizada para fines ciertamente más probables que nuestra clasificación al mundial de fútbol. A partir del primer día del mes de marzo, éstos se convertirán en enormes refugios en caso de una invasión alienígena o un ataque de zombies.

Con presupuestos de los gobiernos municipales, más de 500 mil avisos de prohibición del fútbol han sido instalados en las calles de las principales ciudades.
Las empresas cerveceras deberán orientar sus auspicios hacia deportes que hayan probado su excelencia mediante la obtención de alguna medalla en los últimos dos años. Para ello, el Estado se encargará de otorgar los incentivos necesarios.
Ante la drástica medida gubernamental, los talentos nacionales del balompié han optado por jugar en clubes europeos, donde sí juegan bien y -argumentan- sí se les valora (es decir, más o menos la misma historia que desde hace 100 años).
¿No sería genial? ¿Cuáles serían los impactos económicos de esta panacea?
El “decreto supremo” que cavilaste me parece interesante como aproximación literaria, pero asumo que difícilmente encuentre redacción real en un país como el Perú.
Aquellos que tienen mayores activos económicos y políticos en el Perú requieren para mantener el statu quo cada cierto tiempo distraer a la mayoría de la población con temas banales, éstos serán anunciados en los diversos medios de comunicación, se entiende que existe interés de parte de los dueños de los medios porque son parte de los que protegen el sistema pues les acarrea beneficios (actúan como maximizadores de estos) o porque simplemente percibieron una retribución de parte del gobierno (ejemplo medios comprados por mafia Montesinos-Fujimori, de ello existen pruebas a granel).
Se sabe (y saben quienes dirigen los gobiernos, o se lo indican sus asesores) que existen, bajo la idea tradicional, necesidades secundarias o sociales que los individuos buscaran satisfacer. En el caso de la mayoría de la población peruana recurren a actividades de bajo nivel como puede ser: ver televisión, acudir a espectáculos, reuniones o fiestas con el mero interés de meditar lo menos posible acerca de la realidad (los porque se pueden especificar luego).
Ciertamente el fútbol y todo lo relacionado con sus actores (clubes, futbolistas, dirigentes y temas vinculados) y los encuentros futbolísticos cumplen el rol arriba indicado.
En los días presentes gente vinculada al gobierno de turno está promoviendo leyes y mecanismos legales para que algunos clubes de fútbol (personas jurídicas) no se vean involucrados en situaciones en las cuales podrían perder parte de su patrimonio debido a deudas acumuladas con SUNAT, ello en sí mismo ya es noticia y el salvataje a las personas jurídicas en mención permitirá que éstas mantengan vigencia, claramente son los dos clubes más populares en Perú: Universitario y Alianza Lima (que en el plano deportivo son tan ineficientes como en el económico, estos clubes juntos no han ganado ni media Copa Libertadores … y eso que el segundo tiene más de 100 años de fundado) que seguirán distrayendo a las mayorías.
Por ello un decreto redactado en contra del deporte fútbol difícilmente acontecerá.
Debo indicar que me gusta el fútbol (no “julbo”, ni “fulbo”), deporte que en Perú no suele ser practicado (acá se juega los antes señalados), trato de estar enterado en el tema, pero tengo presente el “juego” político-económico-social que se le da. Saludos.
Benny, lo promulgaré cuando sea presidente! no lo dudes.
Alguna vez pensé seriamente en la necesidad de eliminar el futbol, y aunque como dice Juan Manuel, esto puede parecer un descalabro literario, a ratos parece necesario.
La mercantilización del futbol y de sus jugadores, ha hecho perder de vista que es un deporte. Se ha confundido plenamente medios y fines, y se ha consolidado una lógica perversa de mafias internacionales. He visto padres soñando con que sus hijos jueguen al futbol porque “sus piernas valdrán oro”, porque “serán el sostén de la familia”, porque “viajarán”. Sólo uno -recuerdo- cuyo hijo nunca jugó al futbol, dijo …”será un honor representar al Perú”. Ese es otro sueño literario.