La economía como nunca la habías visto: clara.

Pan con soledad

pan_francesParece que se está volviendo un hábito que las autoridades escriban en los diarios. Primero fue el Presidente García con su cuestionado El Perro del Hortelano, luego con sus aclaraciones a ciertos periodistas ; y el lunes pasado -con un nombre medio Paulo Coehlo-  el ministro de economía, Luis Carranza,  ha sorprendido a más de uno con  “La tercera panadería“. A continuación algunos comentarios del mencionado artículo publicado en El Comercio.

La idea central del artículo es Juana, una pequeña empresaria que ya tiene dos panaderías y que se vio afectada durante el 2008 por la evolución de los precios internacionales. Ahora, por la incertidumbre de la crisis mundial que ya se ha transladado al Perú, duda si debe ampliar su negocio: si debe construir una tercera panadería. La historia aprovecha para introducir algunas característica del mercado, así como quien no quiere la cosa:

Boom crediticio
“Con sus ahorros y algo de plata que consiguió fácilmente de una entidad financiera, Juana compró a comienzos de este año —en apenas dos semanas— nuevos hornos, mobiliario y todo lo necesario para atender otra panadería en el extremo de su distrito.”

Trabas administrativas
“Pero ya van casi seis meses de engorrosos e inútiles trámites para obtener el permiso de construcción y nada (…) Pero tampoco obtiene la licencia municipal de funcionamiento.”

Bueno, es cierto que las trabas están ahí, y que debemos buscar simplificar los procesos, desburocratizándolos. Pero las trabas siempre estuvieron ahí, y aun así crecimos antes. Si bien sacarlas del camino representa una importante herramienta para dinamizar la economía, eso no hará todo el trabajo, ni siquiera gran parte.

Una ligera exageración
“Así como Juana, en los últimos años, decenas de miles de pequeños y grandes empresarios del país han invertido y creado empleo como pocas veces en nuestra historia. Ellos (…) explican por qué el Perú en los últimos siete años ha crecido en promedio 6,8% (…) Ellos, con su espíritu competitivo, explican por qué en los últimos siete años la tasa de inflación promedio ha sido 3%, la más baja de América Latina.”

En realidad nuestro crecimiento se ha debido principalmente a la demada externa, y a cómo los peruanos supimos atender esa demanda. Y eso lo vemos claramente ahora  porque con la demanda exterior en disminución, nuestro PBI hace lo propio. nuestro crecimiento tambalea, y con ganas. Por lo tanto, ese mito del peruano emprendedor que genera empleo y bienestar debe ser erradicado. Simplemente responde a los incentivos del mercado: hay demanda, él produce. Aunque para esto, no hay que ser mezquinos -para que no digan que en este blog sólo se critic-  sí ha habido un desarrollo mediano de la industria que ha permitido atender a la exigente demanda internacional. La demanda también ha estado allí un buen tiempo, y un buen tiempo no supimos cómo atenderla.

Pero lo que no queda PARA NADA CLARO es qué tiene que ver la empresaria panadera con el éxito de la política de metas de inflación, cuando éste es un “mérito” del BCRP. Parece, más bien, un pretexto para mencionar de contrabando un logro del gobierno.

Una gran verdad
“Porque al mantenerse estables los niveles de precios se evita la especulación; porque al no tener miedo de un colapso financiero del Gobierno, se invierte en el país y no afuera; y porque en este ambiente de seguridad macroeconómica el crédito crece para los empresarios, grandes y pequeños, que tienen menores tasas de interés y plazos más largos.”

No somo asiáticos: nunca tanto, pues.
Por esas ganas de inyectar optimismo (como el de Juana, que es optimista), Carranza incurre nuevamente en el autobombo, en una exageración: “Con estas reformas, Juana y decenas de miles de empresarios han armado juntos este rompecabezas que en algunas revistas internacionales ya han empezado a llamar el milagro peruano“.

Y el punto principal
Pero quizás, el punto más critico podría ser este: “Para reducir la pobreza la única receta efectiva es la generación de empleo y eso solo se logra si hay inversión. (…) Para que la inversión no deje de llegar a nuestro país lo que requerimos, entonces, es que los empresarios como Juana no se demoren tanto en conseguir la licencia de apertura de su negocio…”

El artículo me deja un sabor alanista, como el del último mensaje del 28. Optimismo optimismo, instando al optimismo. Finalmente, creo que es algo preocupante que Carranza -que parece haber sido súbitamente poseído por Alan- proponga que el empresario deba invertir para así generar empleo y superar la crisis. Juana es un agente privado que maximiza su beneficio: no fía y utiliza bromato para abaratar sus costos. No podemos idealizar a los empresarios, porque éstos no son la Madre Teresa. Ellos invertirán una vez que se reactive la demanda. Si se quiere, el peruano ha sido optimista porque nos comenzó a ir bien y no viceversa, creo yo. ¿Que hará Juana con los panes en sus tres panaderías si nadie quiere comprarlos?

Esta reactivación le corresponde al gobierno y a su política macroeconómica. Cuando las condiciones mejoren, el peruano “emprendedor y optimista” regresará. No regresará porque así lo dice García o Carranza.

Un comentario to “Pan con soledad”

  1. Very interesting article. Keep writing dude !!

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